Efectos externos e internos de la práctica de asanas

Efectos internos y externos de la práctica de asanas.

 

Son muchos los efectos de la práctica, tanto a nivel externo como a nivel interno, tal vez a nivel externo son más fáciles de reconocer pero a nivel interno son igual o incluso más poderosos.

En la cabeza podemos sentir una mejor circulación sanguínea, las posturas invertidas son las más beneficiosas para la cabeza y el cerebro, pues abastecen a estas zonas de oxígeno nuevo, vitaminas y oligoelementos. Nos beneficiamos también a nivel mental y emocional, pues tienen un efecto positivo en la calidad de nuestro pensamiento y nos hacen sentirnos rebosantes de energía. Los drsti (puntos en los que fijar la mirada) y la respiración con sonido aportan beneficios como: fortalecer los músculos de los ojos, el sentido de la vista y en la respiración despierta el sentido del olfato y oído. Las yoga asanas dan claridad de percepción sensitiva y activan los sentidos. (Ej: sirsana)

En la garganta, las posturas de equilibrio invertido por ejemplo, fortalecen los músculos más delicados que hay en la parte superior de la columna vertebral y el cuello, aportando mayor amplitud de movimiento en la zona. Ayudan también en el aparato respiratorio. (Ej: sarvangasana)

En el pecho y esternón, expandir y relajar profundamente el pecho, el esternón, los hombros y las clavículas crea espacio en el área que rodea los pulmones y el corazón. Los músculos situados en torno a los omóplatos dan apoyo a la espalda y por ello se mejora la postura corporal. Cuando el pecho está libre de obstrucciones se alivia de dolencias. El corazón físico y energético se abre y desarrolla en nosotros confianza en nuestra intuición y una disposición a aceptar las cosas como son, consiguiendo aceptación en nosotros y el resto desde el amor.  (Ej: surya-namaskara AyB)

En el abdomen, cuando estamos fuerte y elásticos en esta zona, damos un buen equilibrio a nuestro cuerpo entero. Protegemos además órganos internos y se estimulan para funcionar mejor. (Ej: Navasana)

En la pelvis y caderas, que actúan como base en la mayoría de las asanas. Unas caderas fuertes y flexibles aportan profundidad a la postura. Las yoga asanas que se centran en la región de las caderas fortalecen el vientre, reduciendo por ejemplo el riesgo de abortos y facilitando el parto. Nos encontramos en la raíz de los centros energéticos, y el origen de los canales de energía y así conseguimos que la energía de los chakras inferiores fluyan sin restricciones al resto del cuerpo. (Ej: baddha-konasana)

En coxis y órganos sexuales , la base de la columna vertebral, el origen de la fuerza corporal que cuando está fuerte se siente ligero y ágil. Fortalecer y adquirir control sobre los músculos que rodean el ano y el recto puede ayudar a curar dolencias como hemorroides. Cuando los músculos de los órganos sexuales son fuertes, mejora la calidad de los espermas y óvulos. (Ej: Janu-sirsasana)

En brazos y manos, conseguimos en éstos un estiramiento y fortalecimiento pero además se impulsa mejor la circulación de la sangre. Los brazos adquieren fuerza y las manos calor y conseguimos que se refine el sentido del tacto. (Ej: parsvottanasana)

En piernas, podemos obtener con las posturas de pie una mayor fuerza y flexibilidad de los músculos y articulaciones de éstas. Mejoramos la circulación por todo el cuerpo, disminuyen la rigidez de las grandes articulaciones como las rodillas, caderas y tobillos, y la flexibilidad de los músculos que rodean las rodillas. Unas piernas fuertes nos ayudan a tener una sensación general de bienestar y no fatiga. (Ej: virabhadrasana A-B, “guerrero”)

En pies, que son el sostén del cuerpo entero. Podemos conseguir estirarlos y aflojar la tensión de sus articulaciones y mejorar el equilibrio y la movilidad de la columna vertebral y, aportar sensación de ligereza y comodidad cuando se está de pie. (Ej: Samastitih)

Las asanas de yoga y los pranayamas tienen unos efectos enormemente positivos sobre los músculos, la circulación, el sistema nervioso y los órganos internos. Sirven para activar los centros energéticos, depurar los canales de energía y distribuir la energía por todo el cuerpo.

Las capas y energías internas requieren de más tiempo tal vez para identificarse, pero están y llegan con una practica regular, constante, amorosa, paciente, donde exista la Fe y la verdad, para uno consigo mismo.

Feliz consciente práctica de asanas.ubhaya padangustasana


Categorías: Ashtanga, Yoga