El Espacio, Carretería 100

La Sala surgió, apareció, la encontré un día paseando por Málaga, ya tenía en mente dar clases en mi propia sala y tenía presente encontrarla, y aunque ese día no andaba buscándola, ella me buscó a mí. En el centro, en un edificio familiar, curiosamente el de mi mejor amiga de la infancia.

Situada en la calle que antiguamente delimitaba la muralla de la ciudad y denominada así porque era el lugar donde llegaban las carretas del exterior de la ciudad.

Rápidamente quise verla y me gustó mucho su luz, su calma y su sencillez. En mi cabeza ideé como quería construirla y en pocos días poniéndose todo a favor, Violeta Yoga tomó la forma que deseaba.