El Espacio

La Sala surgió, apareció, la encontré un día paseando por Málaga, ya tenía en mente dar clases en mi propio lugar y tenía presente encontrarlo, y aunque ese día no andaba buscando, el lugar me buscó a mí. En el centro, en un edificio familiar, curiosamente el de una amiga de la infancia.

Situada en la calle que antiguamente delimitaba la muralla de la ciudad y denominada así porque era el lugar donde llegaban las carretas del exterior de la ciudad, calle Carreteria.

Rápidamente quise verla y me gustó mucho su luz, su calma y su sencillez. En mi cabeza ideé como quería construirla y en pocos días poniéndose todo a favor, Violeta Yoga tomó la forma que deseaba.

Después de dos años y medio en ese espacio, sentí que debía continuar en otro lugar. Pronto encontré un lugar en calle San Juan donde La Tribu Malaka me acogió.

Gracias.