El camino de los 8 miembros de Ashtanga Yoga

El camino de los 8 miembros de Ashtanga Yoga

El camino de los ocho miembro del ashtanga yoga:

Astanga (ocho miembros): son los principios fundamentales y filosóficos del yoga que Rsi Patanjali estableció en orden preciso en los Yoga Sutras. Dice Patanjali que, observando estos principios, los seres humanos pueden recorrer el camino del desarrollo espiritual, liberar el cuerpo y la mente de los hábitos destructivos que debilitan la fuerza vital y nos hacen permanecer ignorantes de nuestro verdadero sí-mismo. Una vez liberados de aquello que inhibe la circulación del prana (energía de vida), dicho prana puede fluir libremente por los canales de energía, purificando el cuerpo y la mente, y preparando a los seres humanos a alcanzar la más elevada meta del yoga, que junto con los yoga sutras es el estado de Kaivalya ( dejar de identificarnos con el intelecto nos libera del ciclo de muerte y renacimiento ). Pattabhi Jois explicó brevemente en Yoga Mala los seis obstáculos que nos impiden alcanzar la meta de la realización, y que son : kama (deseo), Kroda (odio), Moha (pensamiento ilusorio), Lobha (codicia), Mada (envidia), Matsarya (pereza).

Los cuatro primeros miembros del ashtanga se denominan prácticas externas, pues se producen a nivel físico. Los cuatro últimos son prácticas internas que rigen la relación que tenemos sobre todo con nuestro ser interior.

Una vez integrados los cuatro primeros miembros, el cuerpo y la mente estarán preparados para los finales, que afectan al ser a un nivel más sutil y activan los nadis (canales de energía).

YAMA:

El propósito de yama es que el practicante desarrolle control de sí mismo, y un pensamiento y comportamiento ético. Le enseña a cultivar una atmósfera interior de paz y respeto, que extenderá luego al resto de personas y seres. Yama nos enseña que todos somos parte por igual de este universo, que todos compartimos. Cuando observamos las leyes universales de Yama, no solo mejoramos nuestra vida, sino que generamos un clima positivo, tanto en nuestra interrelación con los amigos y la familia, como a través de nuestras comunidades, a nivel social y global, debido a la naturaleza interconectada del mundo en el que vivimos.

En este miembro (yama), podemos observar cinco preceptos de conducta moral con los demás seres: ahimsa (no violencia), satya (honestidad), asteya (no robar), brahmacarya (asociado con Brahma, aprovechar la fuerza vital de manera prudente), y aparigraha (ausencia de afán posesivo, moderación).

Sri K. Pattabhi Jois solía decir que es muy difícil respetar yama y niyama por completo, pero con la práctica de yoga alcanzamos y comprendemos dichos miembros. 

NIYAMA:

Establece cinco preceptos que han de observarse a fin de desarrollar fortaleza y visión interior: sauca (pureza), santosa (contento), tapas (autodisciplina), svadhyaya (estudio de sí mismo a través de los textos sagrados), Isvara-pranidhana (entrega a Dios).

ASANA:

Postura, la práctica física de yoga, que nos ayuda a desarrollar un cuerpo ligero, fuerte y puro, es una condición indispensable para el desarrollo espiritual, ya que a un cuerpo enfermo o débil le cuesta mucho más tener estabilidad mental o una vida larga y llena de vitalidad. Asana elimina también las afecciones que distraen a la mente y al cuerpo, al tiempo que desintoxica los órganos internos y el sistema nervioso. Hay que saber que aunque las asanas trabajan el cuerpo físico, estamos ante un momento de trabajo consciente donde identificamos el cuerpo, la respiración y concentración, y así podemos adquirir una naturaleza espiritual mucho más profunda. Por medio de asana, podemos transformar el cuerpo en un templo para el alma. 

PRANAYAMA:

El proceso de purificación y aquietamiento del cuerpo y de la mente, que empieza por asana continúa con pranayama. El prana es la fuerza vital que está presente en todos los elementos, en el yoga, no obstante, se destaca el papel de la respiración y se considera que el aire es el elemento más valioso, a través del cual podemos acceder al prana. El chakra de la garganta, filtra el prana, aire puro. Ayama significa largo, y se refiere a los métodos por los cuales esta fuerza vital entra en el cuerpo y se extiende por él. Pranayama es una práctica en la que se establecen varios ritmos de inspiración, espiración y retención mientras se aplican el cierre, o sello de la garganta ( jalandhara-bandha). 

PRATYAHARA:

La retracción de los sentidos, es el primero de los cuatro miembros restantes que se consideran prácticas internas. Ocurre de un modo natural al observar e incorporar los cuatro primeros miembros (yama, niyama, asana y pranayama) que purifican, fortalecen y sensibilizan el cuerpo, el sistema nervioso y la mente. Pratyahara cultiva el control de la mente a un nivel exhaustivo. Cuando se practica o mantiene el estado, los obstáculos de la mente, por ejemplo las distracciones asociadas a los cinco sentidos, se van disipando a medida que se va alineando con una consciencia interior pura. 

Pratyahara es la esencia íntima que está presente en todos los miembros, nos muestra lo divino que existe en todo y en todos. 

DHARANA:

Continúa refinando nuestro control mental, ayudándonos a mantener una mente firme, estable y fiable. Se produce cuando el aspirante es capaz no sólo de establecer concentración en la mente, sino de mantener esa concentración de un modo inquebrantable mientras permanece conectado con lo Divino.

DHYANA:

Meditación, no es una técnica ni algo que se pueda practicar formalmente, sino un proceso que elimina la identificación con el ego. La práctica de asana puede hacernos tomar consciencia de un estado meditativo, un tipo de meditación en movimiento creada por la respiración rítmica, y el uso de drsti y bandhas. Para entrar en un estado profundo de meditación, deberíamos poder permanecer en padmasana durante un periodo largo de tiempo sin sentir dolor, ni experimentar otro tipo de sensaciones corporales que puedan distraernos. Para ello, hace falta un cuerpo fuerte, ágil y en calma. 

SAMADHI:

Estado en el que la mente está intensamente centrada en un punto y todos los pensamientos dejan de existir y desaparecen de la consciencia. La mente está absorbida de lleno en el objeto de la contemplación. Nivel supremo de la meditación. Quienes han experimentando samadhi lo expresan como felicidad. Es una silenciosa comprensión que existe en lo más profundo de nosotros esperando pacientemente a que la percibamos. 

Violeta Yoga.

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